Un fenómeno extraño este Sporting que sin dinero se ha hecho fuerte en lo más caro y difícil de obtener en el mundo del fútbol, llamémosle pegada, capacidad goleadora, calidad. Un equipo que siendo muy ofensivo basa gran parte de su juego en la solidez atrás, en el buen trato de balón de sus atacantes llevando el esférico hacia arriba de la forma más práctica posible y que no sabe atrincherarse en su área como la mayoría de los modestos sino que busca continuamente dar zarpazos arriba. El entorno también tiene costumbres extrañas, y es que debemos ser el único equipo del mundo en que el más destacado del conjunto no es el máximo goleador, ni siquiera es el segundo, ni el tercero, quizás ni el cuarto. Y es por eso que hoy me apetece recalcar la importancia en este equipo de Mate Bilic.
Mate Bilic lleva 6 goles en liga y 4 tiros al palo (más uno en copa), va tercero en el Pichichi empatado con un tal Leo Messi, baja todos los pelotazos de la defensa (que no son pocos) y abre huecos para la segunda línea, defiende a alguno de los mejores cabeceadores rivales en las estrategias, presiona a los rivales como si le fuera la vida en ello, deja detalles de clase en regates y pases fabulosos, tira las faltas directas y se lanza al remate con la ferocidad de un león. Hace piña en el vestuario, enseña a los jóvenes, pone un plus de veteranía al equipo, tira del carro y contagia su garra a los compañeros. Pero no se valora tanto como a otros, porque en estos tiempos está de moda alabar la labor oscura, parece que si te gusta el pivote sabes más de fútbol y, claro, al 9 lo ve todo el mundo, los goles hacen mucho ruido y los ve hasta un niño. No es tan glamouroso decir que te gusta el 9, pareces más entendido si dices mira a fulano que sin hacer ruido destaca un montón. Pues sin hacer ruido el croata también hace un montón de cosas que no salen por al tele, sin hacer ruido el croata marcó la diferencia en Segunda, nos dió vida en el momento justo en que se rompió Barral y sin hacer ruido está entre los mejores en la tabla de goleadores. Por eso me parecía de justicia resaltar la figura de Bilic tras un partido en que los tapados hicieron muy bien su trabajo, el equipo rayó a gran nivel pero la figura del 9 se alzó por encima de todos para conseguir los 3 puntos, uniendo a esos intangibles (o al menos no tan tangibles) que nos da siempre un par de golitos y enseñando que en todos los puestos de un equipo de fútbol se hace trabajo oscuro.Grande Bilic, y que marque muchos más.