Iván Hernández es uno de esos futbolistas de equipo que, con bajo coste, dan siempre un rendimiento importante cuando tienen que darlo y saben asumir su rol cuando, la mayor parte del tiempo, se ven relegados al banquillo. Este "fondo de armario" es el que permite a los equipos progresar buscando jugadores más valiosos, con la certeza de que de equivocarse, o ante una eventual lesión o sanción, ese puesto estyaré cubierto más que dignamente. Iván, que además es probable que ahora debiera estar jugando un poco más, ejemplifica perfectamente a este tipo de jugadores tan importantes para cualquier plantilla.
Iván llegó al Sporting la temporada del ascenso y fue fundametal en ella, tiene 31 años y el nuevo compromiso le tendrá con nosotros al menos dos temporadas más con posiblidad de una tercera de forma automática en función del número de partidos jugados.
Una buena noticia.
