Lo sé, sé que si fuésemos perdiendo y empatásemos quedaría otra sensación a lo contrario que nos sucedió en El Molinón, pero en ambos casos es un punto y con esta ya son 4 semanas invictos, diez puntos de doce posibles y tres jornadas sin perder en casa, que es algo que no se recordaba ya. Y todo ello pese a las muchas bajas que teníamos, destacando las importantes de Roberto (que finalmente demostró aquello de la poca fuerza de los nuestros para lograr objetivos claros fuera del campo), Gerard, Bilic y Barral.
Con eso el equipo formó con Sergio Sánchez en la portería, que redebutaba así en liga con los nuestros, Canella, Jorge, Iván Hernández y Sastre en defensa, con Jorge Pina, Michel, Matabuena y Pedro en el centro del campo, con mediapunta para Kike Mateo y la punta del ataque para Hidalgo. Jugaron también Diego Castro, De Lucas, y Raúl Cámara.
El Sporting empezó con muchos minutos de tanteo, en los que el Sporting se acercaba y el Hércules no pisaba apenas nuestro campo, y así transcurrió todo a excepción de algunas internadas de Pedro y algún balón largo a Hidalgo que demostró que sabe jugar al fútbol y que puede aportar cosas (excelentes desmarques, buen toque de balón) y que hay otras que no (la lucha por el balón de Barral y Bilic por arriba o por abajo le queda a años luz). Suya fue una ocasión en la que paró el balón con un pie, tiro con el otro y obligó al guardameta visitante a hacer una gran intervención.
Así transcurrió la primera parte a excepción de los últimos 5 minutos en los que el Hércules, a base de corners y faltas laterales nos tuvo encerrados.
La segunda mitad comenzó igual, dando la sensación de que el único equipo que podía marcar era el nuestro y así fue cuando, un horrible Michel conectó un excelente pase a Kike Mateo que con gran definitición adelantaba a los nuestros. Eso sí, Matabuena al corte estaba muy acertado.
A partir de ahí habia que aguantar el lógico empuje de los rivales un rato y tratar de sacar partido de los espacios que se verían obligados a dejar. Ellos comenzaron a llegar más, aunque sin mucho peligro (salvo en un corner que uno de los nuestros, creo que Pina, sacó bajo palos) y a la contra Hidalgo los pudo machacar pero se le hizo la portería pequeña en las tres ocasiones que tuvo. Y con el otro equipo lanzado a por todas, si no les marcas, acaban teniendo sus ocasiones, y en una llegada nos empataron.
Decir que Pedro, jugador pitado en exceso, pero que aporta un trabajo enorme en defensa pudiendo aun así llegar arriba a dar algún pase importante (aunque claro que pierde muchos balones también, pero él y todos) fue sustituido poco antes del empate y llegó , precisamente, por un contrataque por su banda en la que Pina, jugando fuera de sitio, no bajó a la ayuda y Pedro sí lo hubiese hecho. De todos modos, es un cambio habitual, y hablar de lo que hubiera podido pasar y de lo que no tiene poco sentido y ninguna utilidad.
A partir del empate, y con recital de pito incomprensible y desquiciante como siempre, el árbitro se empeñó en que una faltita al borde de nuestra área (como las que no pito en el otro área, como siempre) fuese repetida y repetida hasta que estrellaron el balón en el larguero.
Con corazón, pero sin fortuna, el Sporting encerró al Hércules, que ya se limitaba a aguantar, pero el gol no llegó.
Ahora a ver como de bueno es este punto con los partidos de la tarde (los de ayer empezaron muy bien) y a seguir haciéndolo bueno el sábado de la semana próxima en Ferrol con una nueva mareona rojiblanca.
Con eso el equipo formó con Sergio Sánchez en la portería, que redebutaba así en liga con los nuestros, Canella, Jorge, Iván Hernández y Sastre en defensa, con Jorge Pina, Michel, Matabuena y Pedro en el centro del campo, con mediapunta para Kike Mateo y la punta del ataque para Hidalgo. Jugaron también Diego Castro, De Lucas, y Raúl Cámara.
El Sporting empezó con muchos minutos de tanteo, en los que el Sporting se acercaba y el Hércules no pisaba apenas nuestro campo, y así transcurrió todo a excepción de algunas internadas de Pedro y algún balón largo a Hidalgo que demostró que sabe jugar al fútbol y que puede aportar cosas (excelentes desmarques, buen toque de balón) y que hay otras que no (la lucha por el balón de Barral y Bilic por arriba o por abajo le queda a años luz). Suya fue una ocasión en la que paró el balón con un pie, tiro con el otro y obligó al guardameta visitante a hacer una gran intervención.
Así transcurrió la primera parte a excepción de los últimos 5 minutos en los que el Hércules, a base de corners y faltas laterales nos tuvo encerrados.
La segunda mitad comenzó igual, dando la sensación de que el único equipo que podía marcar era el nuestro y así fue cuando, un horrible Michel conectó un excelente pase a Kike Mateo que con gran definitición adelantaba a los nuestros. Eso sí, Matabuena al corte estaba muy acertado.
A partir de ahí habia que aguantar el lógico empuje de los rivales un rato y tratar de sacar partido de los espacios que se verían obligados a dejar. Ellos comenzaron a llegar más, aunque sin mucho peligro (salvo en un corner que uno de los nuestros, creo que Pina, sacó bajo palos) y a la contra Hidalgo los pudo machacar pero se le hizo la portería pequeña en las tres ocasiones que tuvo. Y con el otro equipo lanzado a por todas, si no les marcas, acaban teniendo sus ocasiones, y en una llegada nos empataron.
Decir que Pedro, jugador pitado en exceso, pero que aporta un trabajo enorme en defensa pudiendo aun así llegar arriba a dar algún pase importante (aunque claro que pierde muchos balones también, pero él y todos) fue sustituido poco antes del empate y llegó , precisamente, por un contrataque por su banda en la que Pina, jugando fuera de sitio, no bajó a la ayuda y Pedro sí lo hubiese hecho. De todos modos, es un cambio habitual, y hablar de lo que hubiera podido pasar y de lo que no tiene poco sentido y ninguna utilidad.
A partir del empate, y con recital de pito incomprensible y desquiciante como siempre, el árbitro se empeñó en que una faltita al borde de nuestra área (como las que no pito en el otro área, como siempre) fuese repetida y repetida hasta que estrellaron el balón en el larguero.
Con corazón, pero sin fortuna, el Sporting encerró al Hércules, que ya se limitaba a aguantar, pero el gol no llegó.
Ahora a ver como de bueno es este punto con los partidos de la tarde (los de ayer empezaron muy bien) y a seguir haciéndolo bueno el sábado de la semana próxima en Ferrol con una nueva mareona rojiblanca.