jueves, noviembre 09, 2006

Míchel


Llegamos a Noviembre con el equipo perfilado, el esquema es un 4-4-2 con Congo como hombre más adelantado y Barral algunas veces como segundo punta y otras como media punta, en la derecha Gerardo y en la izquierda Diego Castro respaldados en sus laterales por Sastre y Juanmi respectivamente, en la porteria es innegociable Roberto y en el centro de la zaga no encontramos el equilibrio rotando continuamente a Jorge, Joni y Samuel. Pero todo esto ya se esperaba a principio de temporada, quizás solamente con la sorpresa de Joni que se esperaba fuera el eterno suplente de Jorge y Samuel, la sorpresa llegó en el doble pivote, Preciado se enamoró en sus primeras semanas en Gijón de Javi Fuego y Andreu venia con unas referencias que le hacían sonar como indiscutible, como alternativas esperaban su oportunidad el prometedor Marcos Landeira y ya como último recurso Míchel. Andreu no decepcionó y se está mostrando como el cerebro del equipo, el jugador capaz de marcar el ritmo del partido y mover por el campo a sus compañeros, pero sin hacer ruido, trabajando en todos los entrenamientos Míchel acabó haciendose con el puesto de escudero de Andreu, lo más fuerte que dijo a la prensa es que se "mataría" por hacerse un hueco en el equipo y que no se iba a rendir, un par de lesiones de compañeros, un par de partidos en que se necesitaban sus habilidades y siempre un gran rendimiento le hicieron ganarse la confianza de Preciado y a fé que no le ha decepcionado, hace un trabajo muy oscuro, guarda la posición cuando sube Andreu generalmente, pero si sube cualquier otro compañero también tapa su hueco, si nadie sube, ya sea porque están recuperando el aliento o porque no ven el hueco, allá va Míchel, y lee muy bien los espacios desde segunda línea, no tiene la calidad de Javi Fuego o Andreu pero no se complica la vida, si recibe en la frontal usa su potente disparo sin pensárselo 2 veces, si tiene tiempo para pensar puede lanzar pases largos o regatear con solvencia y si tiene que rematar de cabeza tampoco lo hace mal. En cualquier caso hace lo fácil y no suele tener pérdidas de balón tontas de esas que generan contraataques rivales, es la sobriedad al servicio del equipo. Pero eso es cuando tiene el balón, cuando defiende se transforma en un gladiador capaz de pelear la pelota hasta que se queda extenuado, sin arrugarse en ningún choque y aportando casta al equipo, y es que cuando un rival más curtido empieza a repartir estopa muchas veces los jóvenes dudan y el rival se crece, en esos casos aparece el bravo Míchel, aunque le cueste una tarjeta, para enseñar a sus compañeros que uno no se puede arrugar (normalmente le secunda Juanmi) y recordarles que tienen que defenderse y mostrarles a los rivales que si quieren dar también van a recibir. Es uno de esos intangibles del fútbol que cuando Míchel no está se notan, y más en este equipo joven y bisoño, seguramente no ganará el premio al más destacado de la temporada, ni en este blog ni en ningún otro sitio, ni saldrá destacado en la crónica, pero los que vemos al Sporting si nos fijamos veremos ese trabajo oscuro, en ocasiones incluso de líder y cuando él falte, echaremos en falta esos intangibles que en esta plantilla sólo él puede aportar, porque en un equipo es necesario un poco de todo y todo es importante. Sigue así Míchel.

Foto de El Comercio

6 comentarios:

La quinta del Buitre dijo...

Es muy importante que no pierda balones y no se complique,lo que se llama un buen termómetro.Un jugador motor diesel al servicio del equipo.Un Vogel o un Celades.


Saludos.

Sportinguista dijo...

Si un jugador que seguro, un estilo a Wagner el que jugó en el Celta, salvando las distancias claro.

Pablo G. dijo...

Mi aplauso a Michel, que está rindiendo (a su estilo) a gran nivel. Y lo que le conozco como persona, también es digno de alabanzas.

Sportinguista dijo...

Me alegro que estes de acuerdo, me apetecia resaltar la labor de un jugador que por su estilo no tiene el "tirón mediático" de otros compañeros.

Jorge Iván Argiz dijo...

Sí, camarada...

Ya sabes que opino igual. Es fundamental en uno equipo esos 2-3 nombres que lo hacen todo correcto, sin ruido pero sin error, sumando una dosis extra de seguridad y carácter al equipo.

Además, el año pasado empezó como titular en casa (ganamos al Albacete 2-0 en casa), lo fue fuera (ganamos 0-4) y en el tercer partido Ciriaco se lo cargó y el equipo estuvo sin equilibrio hasta que volvió.

Michel ha de ser un valor fijo en este Sporting. Felicidades, de paso, por su 21 cumpleaños.

Sportinguista dijo...

Felicidades a Míchel pues.