domingo, febrero 10, 2008

Elche 3 - Sporting 1. Se veía venir...

Derrota en un campo gafe para los nuestros, que saca al Sporting de la plaza de ascenso que ocupaba, obligándolo a ocupar una entre la quinta y la octava (ahí es nada) a tres puntos y pico, por eso del golaverage, de la posición que ostentábamos.

Por el Sporting jugaron Roberto en portería, con defensa para Canella, Jorge, Gerard y Cámara; medio del campo para Diego Castro, Michel, Matabuena y Pedro, dejando el enganche para Kike Mateo y el puesto de punta nato para Barral. También jugaron Bilic, Hidalgo y Omar.

Nada más comenzar el partido una jugada sintomática de lo que iba a ser esta mañana: saca de centro el Elche, balón al extremo que deja a Canella como si no estuviese y centra para que atrape Roberto. Poco después, penalti a favor del Elche, por agarrón de Jorge en el área bastante evidente (se agarraban los dos pero el rival lo hacia disimuladamente y Jorge lo hizo muy evidente, hay que parender...) que transforman pese a que Roberto está a punto de detenerlo. La siguiente jugada Canella regala un balón y no marca el Elche el segundo de milagro.

Apenas cinco minutos después lo de todos los partidos: Diego Castro coge un balón, mete un apse perfecto a Barral dentro del área, que lo cubre y remata empatando el partido. Que pena que Barral, que pasado este momento tuvo un par de llegadas más en carrera de 40 metros, pierda efectividad cuando coge el balón a media distancia, porque cuando se lo damos en el área es letal. O la pena es que sólo Castro sea capaz de darle un pase en condiciones y, a veces, lo quitamos del campo para que ni este recurso nos quede...

Dominio del Sporting y, cuando mejor estábamos jugando, un balón perdido de Cámara es colgado sin demasiado peligro al área para que Canella, como ya ha hecho en muchos partidos anteriormente, salte casi apartándose de modo que el delantero remata sólo ante la sorpresa (y la no reacción) de Roberto.

A partir de aquí el partido murió. Tuvimos voluntad, actitud y presión, pero incapaces de crear peligro de verda ante un equipo que no moistró anda del otro mundo. Al revés ellos no tenían nada, pero cada vez que subían arriba daba sensación de tener más peligro, estrellando incluso un balón en la cruceta de la portería defendida por Roberto.

Cuatro jugadores nuestros rindieron a gran nivel y el resto todo lo contrario. Lamentablemente siempre son más decisivos nuestros fallos que nuestros aciertos. Estos fueron...

Diego Castro estupendo, por ambas bandas, pero él sólo no puede hacer nada más. De sus pies el balón sale siempre con sentido, se lleva siempre a varios rivales y además presiona y recupera balones.

Matabuena una máquina de cortar balones, sobre todo en el segundo tiempo cuando Michel desapareció ya por completo (casi igual hasta con todo para él juega mejor el cántabro). Es increíble que esté tan mal nuestra medular con este pedazo de jugador, pero si a quien le da todos los balones que gana no sabe que hacer con ellos, tampoco sirve de nada su gran trabajo

Gerard muy seguro atrás, sacando el balón con personalidad y tirando bien el fuera de juego. Una pena que su tarea se complique por que los laterales no sujetaron nunca a sus parejas y, además, regalaron decenas de balones.

Y un Barral luchador y en forma que sólo podía pelear sin sentido y ser un incordio constante para los rivales. Además marcó ya su undécimo gol.

El resto desaparecidos o vulgares en el mejor de los casos u horribles, especialmente tres jugadores: los dos laterales, que hacían que el Sporting no pudiera tener seguridad en ningún momento y que el trabajo de los centrales (bastante bueno, dadas las dificultades) se complicase en exceso. Cámara dió su peor versión y Canella la mala que está dando habitualmente en defensa donde es un coladero constante (ambos mejoran un poco hacía arriba, sobre todo Canella). El tercero desastroso fue Kike Mateo que lo único que hizo bueno fieron sus declaraciones del medio de la semana, porque en el partido ralentiza el juego sin sentido, escoge siempre la peor opción y siempre está a punto de ser expulsado a lo tonto. ¡Más nos vale que recupere su tono, sino yo sólo lo ondría de titular en casa donde parece que, al contrario que el resto, juega mucho mejor!.

Con el Sporting volcado pero sin peligro llegaron dos momentos determinantes. El primero fue un cornet sacado por Hidalgo que acaba rematando en segunda instancia Bilic al palo y en segunda instancia el penalty realizado por Cámara ante un rival que puso más fe en llevarse el balón y que puso el 3 a 1 definitivo.

Pocos recursos desde el banquillo para cambiar cosas, pues no tenemos nada de equilibrio en una plantilla rota en la medular, y la sensación de que esto se puede escapar. Ahora es obligatorio ganar en casa al Xerez (y con "Robado" de árbitro) para no descolgarse todo. Muchos equipos tienen que fallar ahora, pero muchos estarán implicados perdiendo y ganando puntos entre sí. Lo importante es llegar ahí, bien colocado, a los últimos diez partidos. ¡Crucemos los dedos para que así sea, pero hay que sumar ya!.

3 comentarios:

Chus dijo...

Era cuestión de tiempo el salir de los puestos de ascenso, ahora a ganar al Xerez y seguir peleando.

Silvia dijo...

Es importantisimo que ganéis la semana que viene sino el ascenso se complica y no tanto por los puntos que os separarían del tercero sino porque psicológicamente el equipo se vendría abajo.

Saludos

Jorge Iván Argiz dijo...

CHUS, SILVIA:

Completamente de acuerdo con los dos. Era evidente que saldríamos de los puestos de ascenso en un momento u otro, y es importantísimo ganar en casa para, entre otras cosas, que el equipo sienta que podrá estar peleando hasta el final.

¡Ganaremos!