lunes, julio 04, 2011

No estamos para lujos

El Sporting no está para lujos. A casi todos nos suena la cantinela que se viene pregonando por las oficinas de El Molinón desde hace muchos años. Los sportinguistas seguimos a un equipo que está pasando un proceso concursal durísimo, sin chequera para pagar traspasos en los fichajes salvo raras excepciones, sin dinero para afrontar la recompra de Mareo, sin recursos para afrontar la renovación este verano del jugador más importante del equipo... En resúmen, un equipo en economía de guerra que obliga al cuerpo técnico a buscar el milagro en el mercado de fichajes y cazar refuerzos de nivel por contrastar o anticipándoe a los rivales ante la incapacidad de ser competitivos en el mercado de fichajes.


Sin embargo, se prefiere gastar 400.000 euros en recomprar una plaza de Segunda B para el filial rojiblanco. Nos dice Vega Arango que sería un lujo dejar pasar la ocasión de tener al filial en esa categoría y no puedo uno más que preguntarse por qué, sobre todo cuando desde el club se lleva diciendo por activa y por pasiva (De Dios, Preciado,...) que la diferencia entre tener al "B" en Tercera o Segunda B apenas si existe en la formación de jugadores y el propio Presidente lleva semanas pregonando que una subida en los abonos es imprescindible para el buen funcionamiento de la entidad pese a haber aumentado, entre otras cosas, los ingresos con el cambio de equipación deportiva Astore a Kappa.


Pues bien, a estos 400.000 euros por la licencia habrá que añadir los gastos que origina militar en una categoría superior (desde desplazamientos más largos a gastos derivados de la propia competición), salvo que el consejo sepa obtener un rendimiento económico a la nueva categoría del filial que parece cuando menos difícil  visto que la mayoría (por no decir todos) de los clubes de la división de bronce del fútbol español son deficitarios. Con este panorama me pregunto si el lujo es dejar pasar la oportunidad de comprar la plaza o utilizar los escasos recursos económicos del Sporting en comprarla. Al fin y al cabo siempre se podría ceder jugadores de las categorías a equipos de Segunda B o comprar a los que destaquen en la categoría, con 400.000 euros seguro que alguno podríamos cazar.


Si fueramos malpensados también podríamos sospechar que nos estaban tomando el pelo cuando decían que no había diferencia entre categorías, pero los sportinguistas no somos malpensados ¿verdad?

1 comentario:

Vendovos Mareo dijo...

habrá que ver quien acaba pagando esta "inversión", ya que en alguna partida tendrán que recortar presupuesto. El perjudicado me imagino que será el fútbol base, no creo que el primer equipo se vaya a resentir